martes, 23 de diciembre de 2014

Outubrofest 2014. Crónica de Ruth Aguiar

Otra colaboradora y otro agradecimiento de nuestra parte para ella.

Esta vez se trata de Ruth, la médico del Pontevedra desde hace ya varios años y una más de las incansables voluntarias de la fiesta de la cerveza.

Reflexionando acerca de los voluntarios, y tomando como ejemplo a Ruth, siempre decimos que sacrifican sus días libres en pos del club, pero hay que tener en cuenta que no solo prescinden de su tiempo libre, sino que esas horas se las quitan de jugar con sus hijos o llevarlos al parque o al cine, de compartirlas con maridos o mujeres, novios o novias, familiares, aficiones. Cuando nos referimos al sacrificio, realmente tenemos que verlo como tal y valorarlo en su justa medida.

Os dejamos con la fantástica crónica de Ruth.

Durante los últimos tres años he tenido la gran suerte de colaborar en la Octoberfest que mi equipo de rugby organiza cada año en Pontevedra, cuando José Manuel me hizo el encargo de contarle mi experiencia tenía claro que una palabra sería la que definiese lo que he sentido…FAMILIA, y lo escribo así con mayúsculas porque no hay otra manera de definir lo que se cuece entre barriles de cerveza y platos llenos de salchichas y choucroute. Durante los días que dura este evento ya clásico en Pontevedra, padres, jugadores, entrenadores y voluntarios se entregan a un ritmo frenético, a un no parar, a servir cervezas como si tuviésemos un máster en hostelería, y preparar cientos de kilos de salchichas... La primera vez fue un poco caótico, colas inmensas de gente esperando con sus tickets, algunos un poco "cabreados" pero la mayoría comprendiendo que no somos profesionales de esto.

Al final de cada jornada, el cansancio te puede, llega un momento en el que deseas que suene la campana final porque los oídos ya no pueden con tanto chundachunda alemán, griterío y humo con olor a salchichas. En ese momento en el que todo termina, nos quedamos en familia, juntos, comiendo un bocadillo o un poco de codillo, riendo, cansados pero felices, orgullosos de haber cumplido una vez más...

Este año he acudido a degustar las salchichas y a tomarme una jarra de cerveza y he echado de menos cada una de aquellas noches de camaradería, amistad y risas y sinceramente deseo que llegue el próximo año para apuntarme en la pizarra de turnos y poder servir un años más cerveza a todos los que se acercan a colaborar con PRC.

A todos, gracias por tantas risas siempre seréis mi familia.